Linux, bajo amenaza

Fecha 18/08/2004 11:05:47 | Tema: GNU/Linux

El mundo del software libre sufrió un golpe en los últimos días: la acusación de que el sistema Linux viola 283 patentes de varias compañías.

Hace unos días, mientras en San Francisco se desarrollaba la feria LinuxWorld y se celebraban los avances tecnológicos y empresariales relacionados con Linux, dos noticias pusieron a dudar a los incrédulos, a frotarse las manos a algunos rivales de este sistema y en alerta a las empresas que lo utilizan.
Por una parte, Open Source Risk Management (OSRM), una compañía creada para impulsar el software libre por medio de servicios de protección de riesgos legales, publicó un estudio según el cual el kernel de Linux viola 283 patentes de diferentes compañías (el kernel es el núcleo de un sistema operativo).

Casi al mismo tiempo, se suspendió temporalmente el proyecto de transición de Windows a Linux de la ciudad de Munich (Alemania), el más grande de su tipo en el mundo y uno de los caballitos de batalla de los defensores del software libre. La decisión se tomó ante el temor de que Linux pueda generar un problema de patentes con una nueva legislación que se está elaborando en la Unión Europea. Sin embargo, al cierre de nuestra edición, el gobierno de esa ciudad decidió reanudar el proyecto.

El sistema operativo Linux tiene una presencia mínima en los PC para el hogar, pero cada día es más utilizado en las empresas, en donde se ha convertido en el principal rival de las versiones corporativas de Windows (el sistema operativo es el programa que controla el funcionamiento de un computador y de las demás aplicaciones).

El principal atractivo de Linux es el hecho de ser un sistema libre (se puede modificar y no pertenece a nadie) y su menor costo de adquisición (se puede bajar gratis de Internet, o se compra por un precio bajo a compañías como Novell y Red Hat, o a fabricantes de equipos como IBM y HP).

Casi congelan al pingüino
Aunque Linux ha logrado posicionarse en diversos campos como una alternativa viable y está presente en implementaciones grandes y complejas, ningún proyecto tiene el tamaño ni las implicaciones de la migración de Munich hacia Linux.

El proyecto, que consiste en la instalación de Linux en 14.000 computadores, en remplazo de Windows, ha sido destacado como un modelo para otras ciudades y organizaciones gubernamentales en el mundo, no sólo por su magnitud, sino por los ahorros que, según los estudios previos, podría generarle a la ciudad, tanto en costos de instalación como de mantenimiento y de seguridad.

El proyecto experimentó algunos problemas durante el primer semestre del año, relacionados con la resistencia al cambio por parte de los empleados públicos y con dificultades para adaptar software especializado al nuevo sistema.

Pero su peor momento fue en la primera semana de agosto, cuando la municipalidad anunció que lo congelaría por el riesgo de que los 14.000 computadores con Linux violaran patentes y, de esta forma, la ciudad enfrentara problemas legales. La medida se tomó tras la promulgación de una nueva ley de patentes de software en la Unión Europea.

Sin embargo, los líderes del proyecto en Munich, representados por el alcalde, Christian Ude, señalaron que la ciudad está comprometida con el software libre, y que el proyecto sólo se congelaría mientras se establecía cómo la nueva legislación podría afectar la migración. Y efectivamente, Ude anunció el 13 de agosto la reanudación de la transición.

Algunas patentes, de aliados
El otro problema del sistema es la supuesta violación de 283 patentes en el kernel de Linux. Según un estudio de la OSRM, 98 de ellas son de firmas que apoyan a Linux y que no iniciarían demandas ni cobros por uso de propiedad intelectual. Entre estas se encuentran Novell, Red Hat, IBM (con 60 patentes), Hewlett-Packard (con 20), Oracle, Intel, Cisco y Sony.

Tan pronto se reveló que Linux utiliza 60 patentes de IBM, su vicepresidente de tecnología y mercadeo, Nick Donofrio, anunció durante LinuxWorld que IBM no tiene la intención de hacer valer su portafolio de patentes para atacar a Linux, e invitó a las demás empresas a seguir su ejemplo.

El riesgo para el mundo Linux podría estar por los lados de Microsoft, que es dueña de 27 patentes de las mencionadas por la OSRM, y que es considerada como el gran enemigo de Linux. La compañía, sin embargo, no ha hecho ningún pronunciamiento oficial al respecto, ni ha manifestado planes de iniciar algún proceso judicial.

Otro peligro, como lo señaló el presidente de OSRM, Daniel Egger, durante el anuncio del estudio, proviene de personas o pequeñas compañías que tienen unas pocas patentes en el listado de la OSRM, y que podrían iniciar demandas millonarias sin asumir riesgos comerciales o de imagen, como sí los afrontó SCO, empresa que ha sido mostrada como ‘la mala del paseo’ en la industria del software.

Protección ante el riesgo
Novell y Red Hat, que venden las dos principales versiones de Linux (Suse y Red Hat), tienen una protección para las empresas que quieran instalar Linux: una especie de pólizas de seguro que compran las compañías y que las protege de cualquier tipo de demanda de propiedad intelectual por usar Linux; si una firma es demandada, y tiene una de estas pólizas, es el fabricante del software el que responde.

Diego Gómez, de la empresa colombiana Pulxar, destaca que estos esquemas de protección han ayudado a impulsar el mercado de Linux en el país, y que hay numerosos proyectos tanto en empresas como en entidades estatales.

Procesos legales: nada nuevo
En marzo del 2003, Linux comenzó a ser el centro de una disputa sobre propiedad intelectual, cuando SCO demandó a IBM por el supuesto uso indebido de algunas de sus tecnologías. La demanda se inició en 1.000 millones de dólares y luego ascendió a 5.000 millones, pero podría estar a años de tener un fallo.

Daniel Amato, director de operaciones de SCO en Latinoamérica, dice que en principio no hay ningún proceso contra Linux, sino una demanda contra IBM por ruptura de un contrato de licenciamiento de Unix y competencia desleal.

Aunque no ha habido un fallo a favor de SCO, esa firma ofrece licencias a empresas usuarias de Linux con el fin de evitar demandas. SCO también demandó a Novell y Red Hat, compañías propietarias de las dos versiones de Linux más vendidas en el mundo (Suse Linux y Red Hat).

Estas batallas judiciales de SCO lograron, en sus comienzos, generar temor entre los usuarios de Linux. Diego Gómez, gerente general de Pulxar, compañía especializada en Linux, dice que en Colombia los proyectos se frenaron durante algunos meses por la prevención de las empresas. “Pero los clientes empezaron a ver que si grandes compañías como IBM, Novell, Oracle y Hewlett-Packard estaban apoyando totalmente a Linux, no había que temer”.

En pocas palabras

La situación: Linux, que ha sido desarrollado por cientos de programadores en todo el mundo, es acusado de incluir tecnologías patentadas por otras empresas.

El riesgo: si algunos de los poseedores de patentes deciden cobrar por sus derechos o demandar, aumentarían los costos de las licencias de Linux y –por ende– los costos totales del sistema. En resumen, Linux perdería uno de sus grandes atractivos: su bajo precio.

La tranquilidad: el compromiso y respaldo que tiene Linux por parte de compañías de la talla de IBM, Oracle y Hewlett-Packard. Por otro lado, Novell (dueño de Suse) y Red Hat ofrecen a sus clientes una especie de póliza para que, en caso de que haya alguna demanda, sean estos fabricantes los que afronten el proceso.

Fuente: enter.terra.com.co



Este artículo proviene de Web Solutions Group
http://www.wsgamerica.com/portal

El URL para esta Historia es:
http://www.wsgamerica.com/portal/article.php?storyid=40